Ayer nos quedamos platicando sobre la flora intestinal. La realidad es que convivimos todos los días con TRILLONES de bacterias viviendo en nuestro organismo que realizan tareas como producir enzimas, hormonas y vitaminas (como la B y la K), ayudan a la digestión y al sistema inmunológico. Claramente, estas criaturitas son como mascotitas buenas y amigables, pero debido a las sustancias de las que hablábamos ayer (insecticidas, pesticidas , antibióticos, etc.) la flora intestinal se puede desbalancear y ser habitada por más bacterias nocivas que por bacterias buenas, produciendo problemas digestivos, asma, alergias, infecciones, aumento de peso, desbalance hormonal entre otros.
Uno de los problemas más frecuentes cuando ocurre uno de estos desbalances de la flora intestinal, sobre todo en las personas que beben mucho, toman antibióticos o pastillas anticonceptivas y aman los carbohidratos es la cándida albicans. La cándida albicans es una bacteria que vive en pequeñas cantidades como parte de una flora intestinal saludable. Sin embargo, si se sale de control, este microorganismo deja de ser amigable y comienza a portarse como depredador loco, y puede apropiarse de cualquier área del cuerpo. Estos microorganismos, como cualquier otra criatura viviente, nace, crece, come (azúcares) y "va al baño". Así que además de tener que lidiar con los propios desechos de nuestro cuerpo, tenemos que lidiar con los desechos de estos microorganismos, en forma de alcohol, formaldehído y otras toxinas.
¿Y cómo es que esta bacteria se sale de control, cómo si fueran hámsters en drogas? Debido a la excesiva acidificación de nuestro cuerpo, causada por una indebida desintoxicación, que a su vez es causada por una mala alimentación. Los síntomas de que la cándida albicans ya se salió de control son los siguientes: inflamación, gas intestinal, fatiga, dolores de cabeza, aumento de peso, infecciones vaginales y de garganta, hongos en las uñas, pérdida de concentración y depresión.
Muchas veces, tratamos estos síntomas por aparte, como si no tuvieran relación con estas bacterias, atacando nuestro cuerpo con medicamentos, sin darnos cuenta de que la razón de que ocurran está en nuestra alimentación deficiente y la falta de desintoxicación adecuada.
Una dieta desintoxicante es ideal para eliminar el exceso de cándida albicans y devolver el balance de nuestra flora intestinal. Estas bacterias se alimentan de azúcar, por lo que eliminarla (así como a los carbohidratos simples) es esencial, así como comer abundantes frutas y verduras que ayuden a eliminar la acidez (alcalinizar) del cuerpo y proporcionen muchísimas vitaminas, minerales, fibra y oxígeno.
Mañana hablaremos de como realizar una dieta desintoxicante y por qué es importante realizarla de manera gradual y no realizar "ayunos" o "dietas milagrosas" :)




